La importancia del vestuario del relacionista público
Somos lo que parecemos” y si eres el responsable de un área de RP, esto es aún más importante para ti. Y aunque algunos piensen lo contrario, lo cierto es que los relacionistas públicos no sólo debemos cuidar la imagen y reputación de la organización, sino también la nuestra. La imagen del relacionista público, es la imagen de toda la empresa. Aunque no venga escrito en tu contrato, digamos que la empresa pide prestada tu presencia y tu porte para desempeñar lo que mejor sabes hacer: persuadir con tu mensaje.
Pero el mensaje no solamente es con palabras (las palabras tienen el 3% de peso en el discurso de una persona que esta frente a otra). El mensaje es el conjunto entre tu aspecto, gestos, postura corporal, movimientos y atuendo. Cada vez que te presentas ante un cliente o ante cualquier persona ajena a la organización, tu nombre es tan sólo un anexo del nombre y la reputación de las empresa, y prácticamente traes un letrero que indica las características de la marca, lo quieras o no. Esto es parte del branding.
¿Alguna vez te has preguntado la historia que estas contando con tu vestuario?
El atuendo que utilizamos todos los días, es tan sólo una forma de narrar a los demás, quienes somos, cual es nuestra historia de vida y por lo tanto, como nos comportamos en ella. Esto, en realidad nada tiene que ver con moda, o con traer el último diseño de la temporada. El guardarropa habla de ti y de tu historia, y por qué no, hasta de tu organización mental.
En las relaciones públicas nada es diferente: un vestuario puede indicar la aceptación, el rechazo, la comodidad o la indiferencia hacia nuestro interlocutor o hacia la marca en cuestión.
El atuendo es un conjunto de símbolos que te descifran todo el tiempo. Si no me crees, piensa en el color predominante en tu guardarropa, en los cortes que prefieres en las prendas, los estampados, etc. Ahora recuerda esas prendas a las que les asignaste un valor sentimental, o que la consideras de la buena suerte; o aquellas que no te agradan pero que por compromiso o culpa no puedes dejar. En todos los armarios existen este tipo de prendas, y aunque sea información muy personal, la verdad es que los demás también pueden percibirlo a simple vista.
¿Como? Muy sencillo: en la confianza y actitud que tendrás al portar una prenda. En relaciones públicas es importante pensar en todos los símbolos que pretendemos usar, y al público al cual nos queremos dirigir:
Debe existir una firme conexión entre lo que se busca conseguir y lo que se proyecta.












